Tu boca en invierno pide un extra de mimos: ¡Cuídala!

 En Cuidado bucodental, Higiene Oral, Salud

La llegada del invierno y las bajas temperaturas traen consigo refriados, anginas, gripes… Y en general, virus que nos hacen caer enfermos a casi todos. Al igual que intentamos cuidarnos y prevenir estas enfermedades típicas de los meses de más frío, en invierno no debemos olvidar el cuidado de nuestra boca, que también está más vulnerable en estas fechas y puede ser clave a la hora de prevenir otras patologías más graves.

Todos coincidiremos en que los labios son los que, aparentemente, sufren más en invierno. Su piel es más fina y sensible y el frío, junto con la humedad propia de los labios, provoca deshidratación, brechas, pellejos… En definitiva, lo que todos conocemos como labios cortados. Mantenerlos siempre hidratados y evitar humedecerlos o chuparlos es calve para tenerlos sanos durante todo el invierno.

Las frutas típicas del otoño e invierno como la granada o los arándanos tienen un color muy intenso que puede dañar el esmalte de los dientes. Los cafés y tés tan apetecibles en tardes frías también perjudican nuestro esmalte. Para poder disfrutar de estos placeres sin preocuparnos por nuestros dientes, es recomendable introducir en nuestra rutina el colutorio, ya que, si lo usamos regularmente y durante 30 segundos después del cepillado, reforzará y protegerá el esmalte de nuestros dientes.

La hipersensibilidad dental también es común en invierno. La entrada de aire muy frío por la boca cuando respiramos o el contraste entre frío y caliente cuando nos tomamos una bebida afecta, y mucho, a nuestros dientes. En este sentido, es importante ir bien abrigado por la calle e intentar respirar por la nariz. También evitar tomar bebidas muy calientes y usar un dentífrico específico para la sensibilidad dental.

En estas fechas, la ingesta de azúcar se multiplica. Entre cenas de empresa, comidas familiares y eventos navideños los alimentos altos en azúcar son constantes en nuestra dieta y el riesgo de caries aumenta. Podemos hacer alguna excepción en cuanto a nuestra dieta, pero durante esta época es imprescindible que no olvidemos nuestro cuidado bucal: debemos lavarnos los dientes, al menos, dos veces al día, usar colutorio y no olvidarnos del cepillo interdental para dejar nuestra boca limpia tras los turrones de Navidad.

La importancia de mantener una higiene bucal correcta y, de este modo, tener una buena salud oral es básica durante todo el año, pero en épocas donde nuestra boca es más sensible debemos prestarle un extra de mimos y cuidados. Así conseguiremos empezar el año con la mejor de nuestras sonrisas y solamente preocuparnos de esos dos kilos de más que nos ha dejado la Navidad.

 

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